14 ene. 2016

El Playboy: Mujeres de papel


El canadiense Chester Brown es uno de los autores responsables de que el cómic haya crecido en consideración en las últimas décadas y se tenga en cuenta como un material adulto. Obras magníficas y delirantes como Ed, el payaso feliz, las historietas cortas y desquiciadas de El hombrecito, los recuerdos desnudos de Nunca me has gustado, la meticulosa biografía del líder rebelde del Canadá del siglo XIX Louis Riel o sus valientes memorias como putero en Pagando por ello (que podría considerarse una extensión dramática de El Playboy que ahora presentamos), son garantía más que suficiente para verle como a uno de los grandes autores de nuestro tiempo.

El Playboy se publicó por entregas en Yummy Fur, la revista en que Brown dio a conocer a principios de los años 90, la década del cómic independiente. Ya entonces la mirada franca del autor fue controvertida entre los sectores más conservadores del medio, que promovieron polémicas estériles sobre una obra que con su alta calidad se defendía por sí sola.

El Playboy es la memoria sentimental de Chester Brown a partir de sus primeros recuerdos eróticos. En sus páginas recuerda la obsesión de que fue presa cuando descubrió la revista Playboy, enumera todas aquellas playmates por las que se sintió fascinado y detalla sus hábitos masturbatorios con una honestidad digna de admiración. La culpa, la vergüenza y los remordimientos propios de la mentalidad judeocristiana sobrevuelan la obra haciendo de ella algo parecido a un thriller de suspense, aunque el sabor final de la lectura es el de un poderoso relato de iniciación.

La edición que presentamos es lo que podría llamarse un “director’s cut”, una versión notablemente distinta a El Playboy que conocíamos: para esta ocasión, Chester Brown ha reordenado viñetas, ha recompuesto las páginas y ha incluido un detallado epílogo de notas y comentarios donde precisa recuerdos, variaciones o licencias artísticas. Todo con esa minuciosidad que le caracteriza. El resultado, sin embargo, no varía el diagnóstico: El Playboy sigue siendo una obra maestra del cómic contemporáneo que puedes empezar a degustar en el adelanto que te ofrecemos.

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