16 jul. 2015

El niño gusano: terror reptante



Cuando se habla de terror oriental es inevitable citar al japonés Hideshi Hino. Sus historias, que oscilan entre la dulzura de un dibujo deliberadamente infantil y unos argumentos abyectos que se desarrollan con aires de fábula potenciando así sus cualidades dementes, lo sitúan entre los grandes representantes del terror en viñetas, un género que difícilmente es efectivo pero que cuando consigue serlo proporciona escalofríos de la máxima intensidad.

El niño gusano es una de los títulos ya clásicos de Hino. En sus páginas se cuenta la historia de Sampei Hinomoto, un niño marginado en todos los aspectos de su vida: en la escuela no se integra, los profesores no pueden con su desinterés y los compañeros le zurran; para sus padres no es más que una carga y la convivencia doméstica con él se ve agravada por su afición a todo tipo de bichos. De hecho, los bichos y los animales más rastreros son la única pasión de Sampei, que acude a los vertederos en busca de nuevos amigos.

Una aciaga noche cualquiera, Sampei sufrirá la picadura de un extraño insecto rojo surgido de… ¡sus propios vómitos! En consecuencia, el niño empezará a padecer mutaciones, su cuerpo se pudrirá y la infección le hará perder las extremidades. Algo se está incubando en su interior y no parece que vaya a ser nada bueno, al menos para los demás…


El niño gusano es una historia de metamorfosis y venganza que haría palidecer de pavor al mismísimo Kafka. Puedes asomarte a sus primeras páginas siguiendo el enlace.

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