15 jul. 2014

Estación Espacial Deseo: Carcajadas antigravedad


Que el título no lleve a engaño, Ralf König no se ha pasado a la ciencia-ficción pero quien sí lo ha hecho ha sido su personaje más carismático, el pequeño Paul, que se encuentra escribiendo una novela donde dos astronautas conviven en una estación espacial delegada para la explotación de testosterona en Marte. Conociendo a Paul y su legendaria libido es de esperar que su literatura se extravíe, a la mínima de cambio, en escenas de tensión sexual, deseo desencadenado y lujuria gratuita, algo que se potenciará cuando su madre le inste a pasar unos días junto a su hermana, que está preñada y convive con un auténtico macho, un hombre vulgar, de pelo en pecho y por supuesto heterosexual, como los que a él le ponen cardíaco.

Mientras Paul canaliza sus fantasías en la ficción y se ve comprometido por la realidad, Konrad, su pareja, le guarda ausencia y mantiene sus rutinas como profesor de piano, pero la vida de rodríguez tampoco garantiza mucha tranquilidad: uno de sus alumnos más reservados está a punto de revelarse como homosexual dispuesto, o más bien está siendo impelido por su madre para que salga del armario y ponga a Konrad en un brete…

Estación Espacial Deseo es una nueva entrega de las aventuras sentimentales de Konrad y Paul, que aunque lleva el título que lleva va sobre algo tan terrenal como los vericuetos del deseo, la confianza, la fidelidad y el papel de las madres en las vidas de los hombres. El nivel es el de siempre, magistral, que es lo mismo que decir que se mea uno de la risa desde la primera hasta la última página.

Si quieres empezar a leer Estación Espacial Deseo antes de salir zumbando a la librería, aquí te ofrecemos un adelanto. 

2 comentarios:

  1. Las Balas Perdidas de David Lapham han vuelto con Image ¿Hay posibilidades de verlas de nuevo en La Cupula?

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Eso nos gustaría también, pero las relaciones están resultando muy complicadas...

      Eliminar