21 may. 2014

La vida coral


Es muy habitual que los lectores de Locas se queden prendados de alguno de sus personajes femeninos. Los hay enamorados de Maggie y sus inseguridades, de Hopey y su carácter expeditivo venido del punk rock, de la chifladita Penny Century o, por qué no, hasta de los andares lúgubres de la misteriosa Isabel –Izzy– Ortiz. El abanico es amplio porque las mujeres de Jaime Hernandez están todas vivas, palpitan sobre el papel.

Hernandez, primer espada del cómic independiente norteamericano y narrador caudaloso, se cobra aquí cerca de trescientas páginas más que vienen a ampliar el universo de sus muchachas en múltiples direcciones. En ellas veremos interactuar a personajes como Rand Race, el mecánico prosolar y viejo amor platónico de más de una; a Ray, que está de vuelta en el pueblo tras varios años de tribulaciones y vida bohemia; a Doyle, el amigo de Joey, que a su vez es el hermano pequeño de Hopey; a la mismísima Rena Titañón, antigua campeona del mundo de lucha libre femenina y colega de la vaquera Vicki Glori, que por su parte es la tía de Maggie; a Penélope, a Terry Downe, a Danita, a la pequeña Esther o al viejo amigo de infancia Speedy Ortiz, que cobra protagonismo en esta entrega de la saga… Son un sinfín las almas que pueblan Hoppers y cada una de ellas tiene sus razones para estar ahí.

El segundo volumen de Locas vuelve a las librerías a la caza de nuevos lectores, porque sabemos que en cuanto uno se asoma al mundo infinito de estas chavalas se queda cautivado para siempre.

Aquí te ofrecemos las primeras páginas de Locas 2.

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