13 ene. 2014

La vida en el campo



En Los ignorantes, donde en colaboración con un vinicultor nos narraba el intercambio cultural entre dos hombres apasionados de su trabajo, quedó patente que Étienne Davodeau está especialmente dotado para el reportaje en forma de cómic. En Rural. Crónica de un conflicto vuelve a la carga tomando la vida campesina y el mundo agrícola como tema de su narración.

Amigos, familias, vecinos, socios, autónomos, compañeros… En Rural, Davodeau sigue durante un año a tres militantes de la Confederación Campesina para dar un retrato en riguroso directo del entorno y los diversos grupos humanos que pueblan el paisaje de la ganadería y la agricultura actual en el oeste de Francia, prestando especial atención a los esfuerzos que supone dedicarse a los postulados de la granja ecologista y biológica, la denominada agricultura campesina. Todos estos hombres hablan y debaten acerca de los valores de igualdad y solidaridad que deberían regir la vida en el campo, cuestionan las maneras capitalistas, luchan contra la irrupción despiadada del progreso cuando se muestra únicamente interesado en la productividad a corto plazo y lo abrazan sólo si supone una mejora en el cuidado, el mantenimiento y el rendimiento justo y sensato de la tierra. Todo ello lo hacen mientras trabajan, mientras ordeñan a sus vacas, siegan la paja, hilan el rastrojo o combaten como pueden la futura construcción de una autopista que no va a respetar nada en su trazado… Y todo ocurre frente a la mirada atenta y participativa de Davodeau, que va tomando apuntes del natural en su cuaderno para confeccionar el espléndido y fascinante documental en viñetas que será este libro.

Rural supone un valioso testimonio de nuestro tiempo y otra muestra de cómic humanista, fresco, diáfano y muy aplicado en ser veraz a la hora de contar una realidad tan próxima como ignorada por muchos.

Si quieres asomarte a esta placentera y soleada lectura, aquí te ofrecemos unas páginas de adelanto.

4 comentarios:

  1. ¿De quién es la traducción, por favor? No figura en el libro. Gracias.

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    1. Hola, Antonio:
      Las prisas son malas compañeras, y en este libro se nos ha llevado por delante la mención al traductor (Raúl Martínez, el mismo que Los ignorantes) y la rotulista (Iris Bernárdez). ¡Un saludo!

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  2. Una pena la no mención. Justo he llegado a esta página buscando sobre Iris Bernárdez. Davodeau debe de estar contento con la edición española porque Iris mantiene el espíritu de su caligrafía. Con letra de imprenta Los Ignorantes perdería bastante encanto.

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