17 dic. 2013

Vino y cómics



Los ignorantes es un libro importante por varias razones. En primer lugar porque es un muy buen cómic, una lectura absorbente de la que se sale enriquecido. Luego está lo que cuenta, que es una historia de amistad, curiosidad y relaciones humanas narrada en la tradición francesa, con esa habilidad asombrosa que los autores vecinos tienen a veces a la hora de ejercer el costumbrismo. Y en tercer lugar está lo que trata, que a nuestro parecer son dos temas capitales para conseguir una vida plena y feliz: el vino y los tebeos.

En Los ignorantes, que se subtitula “Relato de una iniciación cruzada”, Étienne Davodeau (de quien recordamos álbumes como La mala gente) propone una colaboración con el viticultor Richard Leroy y nos narra el intercambio cultural entre ambos especialistas: Davodeau sale de la soledad de su estudio para introducir a Leroy en el mundo del cómic, le ofrece lecturas, le presenta a profesionales, le consulta su parecer y le explica los procesos creativos y la historia del medio; mientras Leroy, hombre de campo y piel curtida, lleva a Davodeau a conocer los tiempos del vino, las particularidades de semillas, meteorología y cosechas, las propiedades de cada caldo, los intríngulis de la cata y la magia de la fermentación.

Los ignorantes es una lectura muy apreciada por los aficionados y profesionales de cualquiera de los dos ámbitos, el de las viñetas y el de los vinos, pero es también un libro acerca de lo fascinante que resulta cualquier oficio cuando se nos explica desde la pasión y, antes que nada, un relato acerca de lo bello que es vivir si sabemos extraerle a la experiencia sus mejores tesoros.

Si tienes cerca a gente que nunca ha leído un cómic, Los ignorantes es una buena opción para ellos. Ahora te ofrecemos la oportunidad de adquirirlo en su nueva edición, de la que puedes leer un adelanto en este enlace.

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