19 sept. 2012

Un día cualquiera






















La obra de Kafka ya retrataba con precisión el tormento que los hombres se infligen entre ellos en forma de burocracias y condenas, tal vez no hacía falta volver sobre el tema, pero el hombre es un animal desmemoriado que reincide y se estampa y se regodea en la misma piedra y no hay manera humana de cambiarlo y si algo cambia es para que todo siga igual.
Destaca entre los seres humanos un ejemplar que produce especial miedo y turbación, y es aquel que carece de sentido del humor. Él nunca sabe que no lo tiene, ni percibe cómo se le neutraliza y se le violenta la respuesta, de forma automática, ante según qué estímulos. Así funciona en el caso de los integristas, de los fanáticos y de los imbéciles, que son todos un poco lo mismo y los hay en todas partes.
Mana Neyestani no le llega a Kafka a la suela de los zapatos, tampoco vamos a venderos una moto, pero es un humano como nosotros y tiene mucho arte a los lápices y en este álbum da prueba de una extraordinaria capacidad para hacernos empatizar con su terrible historia personal, cuando en 2006 acabó encarcelado por la interpretación errónea que se hizo de un cándido dibujo suyo publicado sin intención alguna de sátira en una revista infantil. La imagen mostraba una cucaracha que pronunciaba la palabra “azerí”, que al parecer describe una comunidad del norte de Irán. Y, de pronto, los azeríes salieron a la calle armados con la furia por bandera. Y un dibujo infantil se convirtió en un terrorífico asunto internacional.
Una metamorfosis iraní, real como la vida misma, es un testimonio de paranoia que nos devora, de la confusión general y del miedo que no cesa en este mapamundi cada vez más chiflado.

Te ofrecemos un avance de su contenido aquí.


2 comentarios:

  1. Guaooo.... me encantó este capítulo de muestra. El manejo de las tramas es excelente y me parece que la historia completa debe ser super interesante.

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  2. Estoy de acuerdo con Juan Carlos, la historia pinta muy interesante, me he quedado con ganas de más... ¡De cabeza a comprar el libro!

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