19 sept. 2012

Master of Horror



















Aunque en principio no parecería nuestra especialidad, en La Cúpula siempre hemos mantenido querencia por el manga. De hecho, nos atreveríamos a decir que el primero que apareció en España lo hizo en las páginas de El Víbora, en 1980, con firma del maestro del gekiga Yoshihiro Tatsumi. Desde entonces hemos seguido indagando en la producción japonesa para alimentar esa relación, y entre los descubrimientos más celebrados de la casa se encuentra el trabajo de Masashi Tanaka o el de sacerdotes del horror gráfico como Junji Ito o Hideshi Hino.
Hideshi Hino nació en Manchuria en 1946, el día siguiente al fin de la Segunda Guerra Mundial y como hijo de inmigrantes. Pronto se trasladó con su madre a Tokio, donde el clima de posguerra que se respiraba en Japón marcaría profundamente su niñez y su obra venidera. Fascinado por Harakiri (Seppuku, 1962), la película de Masaki Kobayashi (que recientemente ha conocido un notable remake a manos de Takashi Miike), decidió que quería ser director de cine, aunque el interés que sus compañeros de clase mostraban por sus dibujos y la accesibilidad del lápiz y el pincel le llevaron a iniciarse como artista en el ámbito del cómic. Su primer trabajo, “Tsumetai Ase” (Sudor frío), aparecería en 1967, y tras ver su obra editada en revistas como COM, una publicación experimental de Osamu Tezuka, y formar parte de diversos colectivos, en los años 70 acaba por consolidarse como uno de los autores más insólitos e imprescindibles del manga terrorífico.
El trabajo de Hino, que tiene también su vertiente audiovisual, es muy celebrado por un público que no necesariamente consume tebeos como rutina, pero que sí es afecto al cine de terror o a las subculturas de la oscuridad. La gran recepción que su obra ha obtenido en nuestro país se vio refrendada, en 2007, con la concesión de un premio a toda su carrera en la mítica Semana de Cine Fantástico y de Terror de San Sebastián, y desde entonces sus álbumes han seguido leyéndose con tal fervor que hemos decidido volver a ofrecerlos a un mercado sediento de sangre y pesadillas.

(Un dato, modestia aparte: Aunque las nuevas técnicas y el intercambio digital de archivos ya no lo requerían, cuando hace unos años decidimos publicar por primera vez en castellano El niño gusano, Hino nos cedió sus originales para asegurarse una edición de máxima calidad. El resultado final le complació tanto que desde entonces nos envía sus valiosas páginas para que las reproduzcamos con amor y de primera mano. Según sus palabras, nuestras ediciones son las mejores que se le han hecho nunca, superando incluso a algunas japonesas que hasta el momento había creído inmejorables. El material lo merece, ¡nuestros lectores también!)

Puedes leer un avance de El niño gusano aquí.


1 comentario:

  1. Espero que las ventas mejoren lo suficiente como para ver más obras de este autor así como de Kazuo Umezu o Suehiro Mizuki con los que hasta ahora no os habeis atrevido. ¡Mucha suerte!

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